¿Qué es interceder? PDF Imprimir E-mail
Jueves, 24 de Marzo de 2011 13:31

¿Qué es Interceder?

Es presentar a alguien delante de Dios, actuar de intermediario en algún asunto. La oración intercesora ocurre cuando una persona, grupo, iglesia se pone de intermediaria, en la tierra, entre Dios y un pueblo, nación, etnia. Reconociendo que Jesucristo es el único mediador entre los hombres y Dios. Pero como salvos nos ponemos en la brecha.
Interceder en oración es presentar ante el Señor las necesidades urgentes de individuos, pueblos o naciones, como una carga propia.

SALMO 117:1-2
Alabad a Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, Y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya.

La intercesión es una herramienta útil en la batalla espiritual, seamos parte de la respuesta a un mundo necesitado, que está en tinieblas, ellos conocerán la verdad y la verdad los hará libres.

¿Qué sucede cuando intercedemos?

1. Nos identificamos con Cristo, nuestro gran modelo, y quien intercede por nosotros. (Rom. 8:26, 34; Heb. 7:25)

2. Entramos en una verdadera guerra espiritual:
a) Luchamos contra las potestades, poderes, gobernadores, y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efe. 6:12; 2ª Cor. 10:4)
b) Luchamos contra el hombre fuerte que primeramente se debe atar en el nombre de Jesús. (Mat.12:29; Luc. 11:21,22)

La oración Intercesora

1. Es la oración que se hace en el Espíritu Santo. (Rom. 8:26,27)

2. Es la oración donde “derramamos nuestra alma y todo lo que tenemos” delante de Dios, humillados, suplicando con el rostro lleno de lágrimas, y un espíritu quebrantado. [como Ana por un hijo 1ª de Samuel 1:10,12-15, 17].

3. Es una oración tan intensa y tan persistente, que usted simbólicamente está luchando con el Ángel del Señor y no lo soltará hasta recibir una respuesta, momento a momento, día tras día.

Quizá por eso no sea tan popular en la iglesia, pero cada creyente tiene el ministerio de la intercesión, por la sencilla razón de que es un sacerdote de Dios. [1ª de Pedro 2:9; Ap. 1:6; Heb. 5:1-10]

Cada sacerdote tiene que interceder por su pueblo, esta intercesión traerá beneficios al que la realiza. Sabemos bien que no lo hacemos por intereses personales o egoístas, pero es verdad que el que intercede por otros, por sí mismo aboga y Dios contestará sus peticiones y necesidades al orar por otros.

Al realizar la oración de intercesión desde la perspectiva que planteamos, ella siempre estará bajo la voluntad de Dios. Y si Dios oye esa oración, entonces la responderá, porque al interceder por la salvación de las almas siempre estamos orando dentro de esa perfecta voluntad, ya que Dios no quiere que nadie se pierda, sino que todos sean salvos a través de Cristo.

Cuando oramos o intercedamos por otros debemos estar seguros de que el nos oye,  1 Juan 5:14 y15

[Pedir o Interceder conforme a la Voluntad de Dios] es igual a: [Dios nos Oye] que equivale a: [Oración Contestada]

Una reciente investigación realizada por iniciativa de COMIBAM Internacional a través de un equipo de investigación cuyo enfoque fue descubrir las fortalezas y debilidades del movimiento misionero iberoamericano (fase 1) reveló que solo un 33.5% de los misioneros en el campo tienen un grupo de intercesión en sus iglesias de origen, y el 50.5% no lo tienen, pero saben que de alguna manera sus iglesias los apoyan en oración. Personalmente creo que esto es algo en lo que no solo deberíamos meditar, sino hacer algo al respecto: ROM Red de Intercesión Misionera

Esta situación nos muestra la aparente falta de interés de la iglesia para interceder por sus misioneros, esto puede ser debido a diferentes factores:

  • La falta de comunicación, que significa un desconocimiento de las necesidades personales de sus misioneros, o de las situaciones difíciles que enfrentan al desarrollar su ministerio entre los no alcanzados.
  • La poca insistencia de los movimientos evangélicos en la importancia que tiene la intercesión misionera. Tal parece que esto es algo sin importancia y que puede esperar, estamos tan ocupados tratando de satisfacer nuestras propias prioridades que nos olvidamos de que miles de personas mueren a diario sin Cristo y de que nuestros enviados necesitan con urgencia de cobertura en oración para que puedan desarrollar con la ayuda de Dios y a través de su Espíritu Santo un mayor y más efectivo trabajo, para que muchos vengan al conocimiento de la gloria de Cristo.

Cada ministerio transcultural funcionaría mejor con un equipo de gente comprometida con Dios para respaldar en oración su trabajo y necesidades.
Verdaderamente lo necesitamos. Esta es la razón principal de nuestros constantes esfuerzos, que lo conozcan a Él, el único Dios verdadero y a Jesucristo. [Jn. 17:3]

Es un asunto de vida o muerte, involúcrese, involucre a su congregación, INTERCEDA.

 

Última actualización el Miércoles, 06 de Noviembre de 2013 13:00
 

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